Sabemos que los políticos han dejado de atender a los intereses de los ciudadanos, para servir a los de la banca y las multinacionales. Y esto se ve reflejado en la disminución progresiva de atención pública y la tendencia a la privatización.

El ciudadano medio, si tiene trabajo, cada vez trabaja más y percibe menos. Cada vez hay más impuestos, contribuciones y demás tributos, más normas y exigencias, más obligaciones, haciéndose evidente que solo contamos para pagar y consumir. Cada vez más, el que no puede pagar ni consumir es más prescindible e innecesario. Ya se empieza a ver llegar una «purga» de la «lacra» social y la presión para provocar enfrentamientos, sea a nivel político, territorial, deportivo o religioso, porque separados somos menos fuertes. Y es que el problema de fondo no es una cuestión de opinión, o de una forma diferente de pensar y vivir, el problema darnos cuenta de nuestro estado de servidumbre. Nosotros sostenemos y mantenemos el sistema que nos esclaviza, mientras sigamos colaborando con él.

La evidencia de nuestra servidumbre es obvia, estamos perdiendo derechos y capacidad adquisitiva, trabajamos más, cotizamos más y nuestra jubilación cada vez es más virtual. ¿Crees que habrá dinero para los jubilados de aquí a unos años? Y para poder sobrevivir muchos jubilados van a tener que trabajar el resto de sus vidas. Somos servidumbre porque cedemos cada vez que sentimos miedo a perder lo poco que tenemos, y así nos vamos acostumbrando a resignarnos, pues nuestra resignación también es el resultado de nuestra indignación pasiva.

Los políticos están cada vez más presionados por los tecnócratas que les exigen para que los beneficios de las multinacionales estén por encima de la salud, la educación, el bienestar social o la ayuda humanitaria. El objetivo no son los votantes, esto es solo un «paripé», son la productividad y el consumo. Es evidente que el capitalismo va contra la vida.

Plataforma ciudadana corrupcion politica toma conciencia almanecer sevilla españa

Esta situación se ve claramente reflejada en el control presupuestario, cada vez más recortado, igual que los sueldos y los derechos laborales. Esta penuria presupuestaria solo crea una sociedad más empobrecida. También se permiten los contratos basura y se reducen los gastos en la atención al ciudadano, invitándolo a la atención privada. Esta es la maniobra, crear un servicio privado cuando no se ha podido privatizar la salud pública. Todos los días nos dan un «apretoncito» y nosotros poco a poco vamos cediendo.

Y también afecta a nuestra alimentación (transgénicos), a nuestra salud (medicamentos) y a nuestro bolsillo (TTIP). Y cuando uno se ve afectado, tarde o temprano la onda llega al resto, pues aunque nos cueste trabajo comprenderlo, en un mundo globalizado todo tiene consecuencias sobre todos, la historia es que siempre nos afecta a los mismos, a los esclavos.

Entiendo que para un político, cubrir las necesidades fundamentales de aquellos a los que sirve es su principal objetivo: salud, educación, igualdad, seguridad y libertad. Y un político no puede tener más derechos, sueldo, beneficios y privilegios que un ciudadano. Me hago muchas preguntas sobre lo que está pasando en el mundo, y en concreto en nuestro país, don- de la corrupción se solapa y la justicia es bizca.

¿Qué sentido tiene el senado? ¿Cuando los políticos van a dejar de discutir y defender su postura, y van a dedicarse a encontrar soluciones a los problemas de nuestra sociedad?

¿Por qué se permiten los transgénicos? ¿Cuando se va a potenciar la ecología?

¿Qué pasa con la educación y la investigación?

¿Cómo se permite las imposiciones económicas desde la banca? ¿Cuando vamos a tener un banco nacional y no privado?

¿Cómo se permite que las multinacionales farmacéuticas manejen los hilos de la salud y la enfermedad? ¿Por qué no se potencian las técnicas naturales? ¿Por qué se ridiculiza y se pretende prohibir la homeopatía en España, cuando está en la seguridad social de Francia y Alemania?

¿Democracia?

¡Despierta!

Ayuda a tus contactos a tomar conciencia. :)