Se puede decir que nuestra estructura corporal (morfología, biotipo…) se desarrolla a partir de nuestra genética y que se perfila o responde a nuestro temperamento y a la vez este, conforma estructuras de defensa o corazas a nivel corporal, como resultado de la forma en la que experimentamos determinadas situaciones ante las que no disponemos de recursos, protegiéndonos tras estas estructuras musculares, habitualmente representadas por tensión y engarrotamiento. Evidentemente, esto perfila rasgos característicos en el rostro, el torax, la forma de andar, etc… Así, se van solapando sobre nuestra constitución (que es algo propio o genético) otras estructuras como forma de defensa (no propio o adquirido). La forma en la que experimentamos el día a día también va conformando nuestro cuerpo, reflejándose en él nuestras tensiones, inseguridades y miedos, así como la falta de recursos para afrontar la vida, llegamos a desarrollar tantos mecanismos de defensa, corazas y demás estructuras para sobrevivir, que terminamos siendo prisioneros de nosotros mismos. 

Corazas musculares:

Estas estructuras se conforman a partir de nuestra incapacidad para fluir, de soltarnos (reprimir), de defendernos o protegernos, retenemos, nos endurecemos, nos contraemos. Nuestro cuerpo se va tornando rígido, dando lugar a una reducción importante del flujo de energía y a medio plazo, las consecuencias de tejidos endurecidos, faltos de oxígeno y energía, somatizando en estos músculos o grupos musculares esa tensión, reflejada en diferentes tipos de síntomas relacionados con los órganos que metafóricamente susurran, se quejan o gritan del estado de sobretensión, estado que termina por afectar a nuestra salud. 

Wihem Reich (1.936) observó que en el cuerpo se cristalizan las emociones y posteriormente A. Lowen (1.959) desarrolla la técnica de la Bioenergética para tomar consciencia de estas corazas y de como disolverlas. Diferentes grupos de personas en las que se observan determinados tipos de corazas, permiten ver que existe una relación entre éstas y el carácter llamándolas Reich corazas caracterológicas. 

Estas corazas fueron divididas por Reich en siete áreas o sectores:

(1) Ojos

(2) Boca

(3) Cuello

(4) Pecho

(5) Plexo solar

(6) Pelvis

(7) Genitales

Estos sectores, comprometen tanto los impulsos nerviosos, provocando tensión y contraturas, como el flujo de energía. A su vez, he encontrado que estas áreas tienen una correspondencia la acupuntura:

1. ocular Yinn-Trang

2. oral 24 VC

3. cervical 23 VC

4. torácico 17 VC

5. diafragmático 15 VC

6. abdominal 12 VC

7. pélvico 6 VC

Esta relación, nos permite trabajar a nivel bioenergético, «aflojando» los sectores mediante el uso de la acupuntura y la práctica de Qi Gong, orientados a desbloquear aquello que inhibe el flujo de energía. Y aún queda mucho trabajo en tomar consciencia de la forma en la que percibimos e interpretamos de existencia, cuanto ego hay ahí, cuanta defensa e inseguridad, cuanta tensión y miedo, pues ahí radica la causa de nuestras corazas, en la incapacidad para vivir más allá del instinto de supervivencia, del cerebro reptil y de su programa de supervivencia EGO…

Y va a ser cierto que aquello que nos ha permitido sobrevivir nos impide vivir (Ser).

¡Despierta!

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