El desgaste articular ocurre principalmente por la práctica de deporte de forma intensa (también en alta competición), por sobrepeso (a más peso, mayor roce articular) y por el transcurso de la vida, a más edad, más desgaste, que recibe el nombre en la medicina oficial de artrosis. 

Las articulaciones nos permiten el movimiento, desplazarnos, bajar y subir, andar, correr, siendo el indicativo de nuestro movimiento por la vida. Cuando hay daños en las articulaciones, a nivel metafórico nos están indicando que no fluimos con la vida, que existe una resistencia, un apego o un bloqueo que nos incapacita para llevar a cabo un determinado movimiento. Cuando llegamos al punto de que no nos podemos mover es porque la vida, a través del bloqueo articular, nos está pidiendo que le prestemos atención a la articulación afectada y a su metáfora. Por ejemplo, los tobillos se relacionan con la indecisión, la incapacidad para tomar decisiones o las muñecas con problemas de rigidez o falta de flexibilidad en el día a día, y también exceso de ser permisivos, si es la derecha con los demás y si es la izquierda con nosotros mismos.

El que duela o no, está relacionado tanto con la compresión que sufre los tejidos implicados en la articulación, como el bloqueo del flujo de la energía de los meridianos de acupuntura próximos a la articulación afectada. Siempre que hay dolor hay un estasis como consecuencia de la interrupción del flujo de energía. También hay dolor por el «roce» entre articulaciones en los que el líquido sinovial, que actúa como lubricante es insuficiente o no existe.

Tratando nuestras articulaciones: El dedicarles atención a nuestras articulaciones conlleva un trabajo triple, el primero orientado a regenerar la articulación y a reducir la inflamación, el segundo a hacer que fluya la energía (muy relacionado como he indicado antes, con el dolor) y finalmente a comprender la metáfora implícita. 

En acupuntura, cuando una articulación molesta o duele al iniciar el movimiento se dice que hay un desgaste (peor por el movimiento) y si molesta en reposo es que hay un estancamiento de energía, que mejora con el movimiento. 

Regeneración articular: El desgaste progresivo articular produce incapacidad funcional, rigidez y dolor. Es fundamental en el caso de desgaste articular en los miembros inferiores el perder peso, ya que es un factor que incrementa el desgaste y el dolor. En cualquier afección articular el moverla lo necesario, lentamente y sin cargas.

Es fundamental retirar de la dieta los alimentos que pertenecen a la familia de las solanáceas: patata, pimiento verde, tomate y berengena, ya que impiden la regeneración articular. También se deben reducir los nutrientes que son ricos en ácido araquidónico (carnes rojas, embutidos, lácteos y derivados…), trigo y derivados, y alimentos refinados ricos en azúcar blanca. Devido a que aportan muchos ácidos, lo que produce una pérdida de elementos alcalinos (por ejemplo calcio), es interesante regular el pH. También es beneficioso reduciremos la ingesta de grasas. Favorecen la dieta antioxidante, alcalinizante, rica en fibra y omegas-3 (pescado azul, lino).

Desde hace unos años han empezado a aparecer en los herbolarios productos muy interesantes orientados a la regeneración articular, entre ellos silicio orgánico, glucosamina sulfato, ácido hialurónico, condroitina, MSM… que ayudan a regenerar la matriz articular, reparando los daños causados por la compresión y el roce. Un elemento importantísimo es el silicio orgánico, que es uno de los elementos fundamentales en la matriz de todos los tejidos, muy relacionado con el elemento tierra de los 5 elementos. Hay productos en los herbolarios con colágeno, L-Lisina, L-prolina y la vitamina C, que ayudan en la regeneración articular.

Oligoelementos en la regeneración articular: Los oligoelementos son catalizadores que se encuentran presentes en todos los procesos metabólicos, acelerando estos y ayudando en la regeneración del organismo. hay fórmulas en los herbolarios que contienen calcio (Ca), magnesio (Mg), silicio (Si), sodio (Na), fósforo (P), normalmente presentadas en ampollas o en bote con gotero y que tomados en ayunas, colaboran en todo el proceso de reestructuración osteo-articular, lo que permite reforzar ligamentos, cápsula articular y demás estructuras implicadas. 

Reducir la inflamación y el dolor: La inflamación es el resultado de un estasis sanguíneo y de la energía, puesto que en acupuntura entendemos que la sangre transporta a la energía y la energía moviliza la sangre.

Ayuda si la articulación está caliente los emplastos de arcilla fresca y si está fría, primero moxar y después poner arcilla caliente. La técnica de los emplastos está descrita en la siguiente página. También hay plantas que nos ayudan en los procesos inflamatorios, sean o no causados por desgaste articular, puede que ésta esté inflamada por un golpe o por un esfuerzo, siendo la tintuta de Arnica Montana de gran ayuda. También son de utilidad el uso de plantas como harpagofito, ortiga verde, sauce, cola de caballo, romero, ulmaria… 

Hay ungüentos confeccionados con plantas y aceites esenciales de gran efectividad, mucho más logrados que la clásica «pomada del tigre», y que actúan como analgésicos (reducir el dolor), antiinflamatorios (reducir la inflamación), reduciendo
además las contracturas y los espasmos. Estos ungüentos habitualmente llevan árnica, hipérico, clavo, lavanda, menta, cajeput, jengibre, romero en forma de aceites esenciales, potenciando considerablemente sus beneficios. 

Mover la energía: Además de tener en cuenta lo ya expuesto, es necesario movilizar la energía estancada, podemos hacer esto mediante acupuntura, shiatsu, moxas y ventosas, que son los elementos que se usan para impulsar el qi o chi. También la práctica de Qi Gong es de gran utilidad, al ayudar a movilizar el chi y a fortalecer progresivamente las articulaciones.

El masaje de meridianos y el «palmoteo» de su recorrido, unido a la moxa (puro de artemisa) ayudan a ir movilizando la energía estancada. Igualmente la práctica de Dao Yin o automasaje, colabora en restablecer el flujo de ki. Debemos comprender que cualquier forma de atención y contacto con nosotros, poniendo nuestra consciencia ahí donde estamos, aquí y ahora, es ya una forma de terapia, de atención, de estar conectados con nosotros y todo lo que ayude a mantener dicha comunión, es una forma de ir recuperando la distancia perdida entre lo que habita este cuerpo (El Ser) y aquello que se distancia (la personalidad). 

Comprender la metáfora: En mi experiencia de más de 20 años en consulta, puedo respaldar el paradigma de las «enfermedades » como metáforas. El que uno se lo crea o no, es una cuestión de ampliar la Conciencia y de experimentarlo, como ha sido mi caso. Hay cosas que no se pueden explicar, solo se pueden experimentar, ya que se puede transcender la linealidad científica a través de lo empírico. 

Muchos pacientes con problemas en la rodilla derecha tenían problemas con sus padres, más las mujeres y en el caso de los hombres, más problemas con la rodilla izquierda y con su madre. Esto será al revés si se es zurd@. En lo que concierne a los hombros, había un «sobreesfuerzo» de fondo, de vivir cargando con la vida, las circunstancias, los eventos del día a día (que cruz…). Así que si tienes un problema en una articulación te puede ser muy útil para crecer internamente, tener en cuenta la metáfora y comprenderla, es la forma en la que la vida que eres te indica tu forma de vivir erráda, te da una localización (articulación, órgano…), y el dolor te hace parar para reflexionar ¿Qué estoy haciendo mal?.

La metáfora no es para tu mente, es una propuesta para que tu corazón sienta la necesidad de cambiar algo en tí. 

Niveles de sanación: Hay tres niveles de sanación, el que se produce a partir del aporte de los nutrientes, enzimas y demás elementos a nivel orgánico y bioquímico, unidos a los moduladores de la inflamación y del dolor; el que restablece el flujo de energía, regulando el desequilibrio entre las energías yin y yang, y finalmente el que nos permite abordar un conflicto de tipo psicoemocional, que por un lado, bloquea el flujo de energía y por otro genera un reflejo de la psique en conflicto en el cuerpo (psicosomático), lo que implica usar los síntomas como guías para poder comprender la causa. 

Debemos abordar nuestra salud comprendiendo los mecanismos y factores implícados, responsabilizarnos de ella, porque este cuerpo que habitamos es el instrumento de transmutación para concluir un proyecto inacabado, y aunque estamos hechos a imagen y semejanza, estamos inconclusos y nadie puede terminar este trabajo por ti, solo tú puedes finalizar «la Obra».

¡Despierta!

Ayuda a tus contactos a tomar conciencia. :)