Aunque hay diferentes tipos de diabetes (tipo 1, 2, gestacional), todas tienen en común una disfunción del páncreas y de la producción/liberación/asimilación de insulina (en mayor o menor medida). 

Una persona sana, cuando come metaboliza los alimentos y aquellos que aportan glucosa, pasan al torrente sanguíneo, aumentando los niveles de glucosa en sangre. El páncreas detecta ésta subida y libera insulina, que facilita la entrada de glucosa en las células, usándola para producir energía. El uso y consumo a nivel celular, hace descender los niveles de glucosa. Los niveles de glucosa en ayunas (sijn consumir alimentos) es de 70-100 mg./dl. y dos horas despues de comer (posprandial) menos de 140 mg./dl.

Cuando una persona es diabética, el páncreas no produce insulina (tipo 1) o las células son resistentes a la insulina y/o el páncreas no produce suficiente cantidad de insulina (tipo 2). En cualquier caso, las células quedan desprovistas de energía o no llegan a tener la suficiente para la demanda del organismo, aparece cansancio o falta de energía. Por otro lado, los niveles de glucosa no descienden porque las células no pueden hacer uso de ella, y cada vez los niveles son mayores. En un prediabético los niveles de glucosa rondan en 100-125 mg./ dl. en ayunas y en 140-199 mg./dl. posprandial. En un diabético los niveles son de más de 126 mg./dl. en ayunas y de más de 200 mg./dl. posprandial. Ante el déficit de insulina endógena (producida por el páncreas), es necesario el uso de insulina externa (en pastillas o inyectada) para mantener niveles óptimos de glucosa en sangre.También existen remedios naturales eficaces. 

Síntomas: Los síntomas que se producen cuando los niveles de azúcar están más elevados de los normal (hiperglucemia) son: cansancio, caída posprandial, se orina con más frecuencia (poliuria), pérdida de peso, sed excesiva (polidipsia), mucho apetito (polifagia), picor en la piel (prurito), principalmente en tobillos y pies, disminución de la visión, edemas en pies, complicaciones cardíacas y renales. Tan malo es tener hiperglucemia como hipoglucemia: palidez, debilidad, temblores, sudor, irritabilidad, visión borrosa, taquicardia, confusión, dolor de cabeza, y un hambre atroz. 

Apoyo Natural: En el caso de tener hiperglucemia, es necesario un cambio importante de hábitos, que engloba desde una forma de vida menos sedentaria (caminar, hacer ejercicio…), a realizar una dieta de una dieta pobre en azúcares refinados (azúcar blanca, bollería industrial), lácteos y derivados, orientándola hacia una dieta rica en frutas (arándano) y verduras (recordar que la manzana con piel es una reguladora de la glucosa en sangre). Bajar de peso es en muchos casos una ayuda al metabolismo en general, y al del azúcar en particular. 

Una sustituta del azúcar es la Steviaademás de ser un edulcorante natural, es antioxidante, hipotensiva y cardiotónica, bactericida, antifungica (antihongos), diurética suave, antiácida, digestiva, ayuda en la reabsorción de las grasas, contrarresta la fatiga, reduce la ansiedad, mejora la resistencia frente a resfriados y gripe, cicatrizante…

Entre las plantas tradicionales encontramos: Té verde, Fenogreco Eucalipto, Psyllium, Comino, Cardo mariano, todas con propiedades hipoglucemiantes y estimulantes de la producción de insulina. 

Para la corrección del desequilibrio en el metabolismo de los azúcares, los oligoelementos Zinc (semillas de calabaza, cacahuete, germen de trigo tostado, ostras, hígado de ternera, chocolate negro), Niquel (chocolate negro, regaliz, ccahuete, almendra, nueces, zanahoria, apio, espárragos) y Cobalto (hígado de animales, almejas, pescados azules, huevo, leche y derivados, conviene asociarlo con vit. B12), conjugados con el Cromo (nuez, dátil, pera, tomate verde) son de gran ayuda en todo el cuadro sintomático, facilitando la asimilación de la insulina, sea la producida por nuestro páncreas o externa, reduciendo el daño que ésta produce a medio plazo.

Debido a la carencia de nutrientes en los alimentos que consumimos (salvo que sean biológicos), siempre propongo la toma de estos oligoelementos, así el Zn-Ni-Co se toma en ayunas y el Cr por la tarde, durante tres meses, complementándose con la dieta, un estilo de vida más activo y plantas tradicionales. Es notable experimentar como el sueño tras comer desaparece. 

Esta combinación de oligoelementos regulan los niveles de glucosa en sangre (tanto en hiper como en hipoglucemia), favoreciendo la asimilación de la insulina. Están indicados en: obesidad, hiper e hipoglucemia, caída posprandial, polifagia, digestiones lentas…

Acupuntura: Encontramos una implicación de diferentes sistemas energéticos, relacionados según polifagia (Bazo -> Tierra), poliuria (.Riñones-> Agua) y polidipsia (Pulmones -> metal), dentro de lo que llamamos síndrome XIAO KE, implicando diferentes aspectos metabólicos (Tres Calentadores) relacionados con una deficiencia de la energía YIn (enfriadora), que pueden partir desde una dieta innadecuada, vida sedentaria a un calor hepático, que afecta al estómago, a los pulmones y finalmente a los riñones.

La acupuntura se orienta a subir el Yin, reducir el calor interno, desbloquear la energía del hígado o eliminar la flema-humedad del bazo, según el caso. 

Psicosomática: Me gustaría terminar hablando de la relación entre los desequilibrios del azúcar y la falta de afecto. 

El problema del azúcar, en cualquiera de sus modalidades está relacionado con la forma en la que confundimos los dulces con el amor. De pequeños, cuando eramos buenos y cumplíamos las expectativas de nuestros progenitores, si en vez de un beso, un abrazo o cualquier otra muestra de afecto, nos regalaban una «chuchería», este acto queda grabado como: «cada vez que me porto bien, recibo un dulce», esta satisfacción se prologa posteriormente a compensar nuestros déficits de afecto con la ingesta de dulces: pasteleria, bolleria, helados, batidos, etc…

Si tomamos consciencia de ello, podemos empezar a sustitur los dulces por frutas (dátil, manzana -lo prohibido-), para ir compensando y poder empezar el auténtico trabajo: aceptar que tenemos un déficit afectivo, y que éste no se resuelve tomando dulces.

Nos pueden ayudar las esencias florales: Acebo (para el AMOR), Alerce (para la falta de amor por un@ mism@), Albaricoque (metabolismo de los azúcares y grasas), Algodón (no me siento querido), Pino (conflicto con la comida), Cerasífera (para retomar el control de la dieta)…

Lo dulce de la vida, empieza cuando nos amamos a nosotros mismos.

¡Despierta!

Ayuda a tus contactos a tomar conciencia. :)