En el desarrollo de una clase de Qi Gong, el automasaje o Dao Yin, es una parte importante al ponernos en contacto con nuestro cuerpo, ayudando tanto a movilizar la energía por los canales, como a estimular los principales órganos relacionados con los 5 Elementos, sea mediante golpecitos realizados sobre el órgano o mediante masaje a lo largo del recorrido de los canales.

Esta técnica se complementa con los estiramientos, torsiones y ondulaciones, que se van realizando a lo largo de la práctica de una sesión de Qi Gong

Partimos de Wu Ji, conscientes de nuestra respiración, bien enraizados y serenos. 

Masaje de Canales: El masaje de los canales se puede realizar de muchas formas, desde la particular, siguiendo el sentido del canal o meridiano a una forma más generalizada, en la que el objetivo es arrastrar la energía y soltar las impurezas. 

Frotar las manos. Entre masajes, frotamos las manos para incrementar la circulación de energía en las manos y estimular el punto lao gong, desde donde emitimos la energía que permite el arrastre y la estimulación de los canales.

 

Empezamos por frotar las manos, para «despertar» el Qi, la mano izquierda arrastra desde la mano derecha, dedos meñique, anular y medio (por la cara externa) hasta el hombro, subimos por el cuello hasta la oreja (inhalación) y al exhalar bajamos arrastrando por la cara interna desde el hombro hasta los dedos pulgar e índice. Pasamos a la otra mano, alternando una y otra. 

Al terminar con las extremidades superiores, frotamos las manos y pasamos a las inferiores. Nos doblamos por la cintura exhalando, conectamos con los canales yin del pie (riñón, bazo, hígado) y mientras inhalamos vamos subiendo por la cara interna (tobillos, rodillas, muslos), hasta el dantien, mientras nos vamos verticalizando; seguimos subiendo hasta los riñones, terminando la inhalación en la zona lumbar, al exhalar bajamos por los canales yang del pie (vejiga, estómago, vesícula biliar), doblándonos hasta terminar en los pies. 

Cuando un canal está afectado, podemos masajearlo en el sentido de la energía o palmetearlo para estimular el flujo de Qi.

Por ejemplo, cuando estamos resfriados, para fortalecer el pulmón estimulando el punto Pulmón 1 (con pequeños golpecitos) y después lo podemos palmetear desde el inicio del canal hasta el dedo pulgar. Hacemos primero un lado y después el otro (los canales de los 5 Elementos son bilaterales)

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Golpes y presiones: Tras estimular los canales, continuamos con la estimulación de puntos mediante golpecitos con la palma de las manos (huecas, como cuando se juega a los cromos) o con las 5 puntas de los dedos unidas. El objetivo, además de estimular los canales es incrementar el flujo de sangre (a más sangre, más energía) y «despertar» el órgano que estemos trabajando. Por ejemplo los riñones. 

La técnica de «dedos en pico» está orientada a estimular: 

Posteriormente, con la técnica de «palma hueca» se golpean bazo, hígado, vesícula biliar, estómago y páncreas, así como alrededor del ombligo, para estimular intestino delgado y grueso. 

Terminamos con el masaje en espiral alrededor del ombligo (movimiento centrípeto), estimulando el canal maravilloso Dai Mai (canal cinturón), mediante la estimulación del ombligo y de Ming Men.

Cuando terminamos el automasaje general (hay uno específico para la cabeza y el rostro), estamos preparados para la experiencia consciente del Qi Gong, la energía está fluyendo, los órganos están despiertos y partiendo de la respiración podemos iniciar nuestra sesión de Qi Gong.

Respiración: Es un elemento clave en el automasaje y en la práctica de Qi Gong. Una característica del Qi Gong es que la respiración marca el ritmo de los movimientos. Al inhalar hay un movimiento que acompaña a esta fase de la respiración, al igual que al exhalar hay otro movimiento, y entre respiración y movimientos va manifestándose el flujo de Qi, de energía, pues la respiración, junto con la nutrición, son las bases de la energía vital.

Aunque la respiración idónea es la abdominaldependiendo de la forma de Qi Gong y/o de la estación, podemos necesitar cambiar la modalidad de respiración para facilitar nuestra adaptación al medio o porque la práctica de la forma esté orientada a un determinado objetivo. Por ejemplo, hacer respiración invertida cuando hace más frío o porque queremos subir energía a la cabeza (bombear hacia arriba). La respiración invertida está enfocada en el diafragma pélvico y consiste en al inhalar, apretar el abdomen y al exhalar relajarlo. En la respiración invertida hay un mayor contacto con los pies y el enraizamiento, y permite además de calentar el cuerpo, subir la energía hacia arriba (bombear)

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Otro ejemplo, si estamos trabajando en Otoño las energías del Elemento Metal, enfocamos la respiración al diafragma torácico, respirando de forma natural (no invertida), estando el trabajo de Qi Gong orientado más a las extremidades superiores (siempre es necesario un buen enraizamiento), que a través de su movimiento acompañan la expansión del diafragma torácico.

También exhalar por la nariz o por la boca tiene su sentido. Cuando hay calor o hay una tendencia yang, se tiende a exhalar por la boca, al soltarse el aire con mayor prontitud, mientras que hacerlo por la nariz, al soltar con más lentitud, nos ayuda a retener más tiempo el Qi. Siempre la exhalación más larga/duradera que la inhalación, con la idea clara de soltar, de desapegarnos a través de lo que exhalamos, sea tensión física, sean pensamientos parásitos, sean emociones que nos cuestan expresar.

¡Despierta!

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