La vida es el medio para experimentar, y a través de esta experiencia poder desarrollar el potencial o semilla, que todos llevamos dentro. La consecuencia de vivir desde nuestros «talentos» conlleva SER. Pero, ¡ qué difícil es Ser !

imagen1Programación y conductismo: Como iremos viendo, nosotros no podemos Ser porque desde pequeños de nos implantan de forma inconsciente, una serie de programas que nos fuerzan y obligan a ser «responsables» y cumplir con las normas familiares, sociales, religiosas y políticas, hasta tal punto que nuestras decisiones no son nuestras, y llegados a un cierto punto tampoco esta vida que creemos vivir.

La familia: Desde pequeños se nos «doma» a nivel familiar, se nos reprime, coarta, incapacita, perdiendo la espontaneidad, la capacidad de asombro, capacidad de vivir desde el SER, perdemos la «chispa», la alegría, pero lo más doloroso es que empezamos a hacer cosas por agradar a los demás, para recibir reconocimiento y también, el saber que al aceptarnos la «tribu» nos vamos a sentir más seguros.De esta forma perdemos el primer tesoro: Ser leales a nosotros mismos.

 A medio plazo, empezaremos a tener problemas de baja autoestima, a no saber decir no, a tener dificultad para elegir, a no tener confianza en nosotros,a sentir vergüenza por lo que otros puedan decir de nosotros, a no expresar nuestra opinión, a ceder en vez de luchar… Cada vez dependeremos más de la valoración ajena en vez de la propia, ya que en muchos casos se nos ha valorado (premiado), por hacer lo que otros nos han dicho, por objetivos impuestos,en vez de por haber usado los valores propios.Así perdemos el valor, que por un lado es un impulso para hacer, para atrevernos y por otro la capacidad de reconocer cuanto valemos, más allá de comparaciones o de lo que otros digan que valemos.

Se nos castiga por desobediencia, y se nos premia por obediencia, así nace la necesidad de reconocimiento ajeno (Pavlov). El programa-1 está claro: ser bueno y obediente, y si haces algo mal te tienes que sentir culpable, en vez de responsable.

imagen2La educación: Tanto a nivel social, como religioso, se nos influencia con dogmas, conductas, creencias, que nos
programan y condicionan, hasta tal punto que rara vez somos quienes actúan o deciden.Muchas personas eligen su profesión como una continuación de los intereses profesionales o empresariales de su familia, sin que les guste, en muchas ocasiones lo hacen siguiendo las ordenes del programa-1: ser bueno y obediente.Estamos aborregados (RES).

La sociedad y los «hilos invisibles» manejados por políticos y religiosos, implantan un programa paralelo de culpabilidad, orientado al castigo:si no cumples las normas sociales vas a la cárcel; si no cumples los mandamientos religiosos vas al
infierno. Esto hace que muchas de nuestras elecciones estén condicionadas por el miedo al castigo, y que unido al peso de la culpabilidad, hacen que vivamos con temor. Así pues, el programa-2 si te sales del redil vas a ser castigado.

También en este nivel social, surge otro programa que es el de pretender ser algo o alguien, ser el nº 1, tener éxito, poseer propiedades, vivir para triunfar. El programa-3 te dice tienes que competir para conseguirlo, caiga quién caiga. Esto nos
lleva a la situación existencia de vivir desde el competir en vez de compartir.Hasta ahora, en ningún momento se nos ha
dicho: SE tu mism@. Esto es inviable, porque no sabemos quienes somos, no tenemos referencias familiares, ni sociales, solo programas que nos dicen como nos tenemos que comportar. Todo esto, a su vez, está reafirmado por lo que vemos en la televisión, por lo que leemos en la prensa, lo que oímos en la radio… Esto también es aplicable a la propaganda política.

imagen3Meta-Programación: Llegados a este punto, debemos hablar de la Meta-Programación, también conocido como marketing o programación hipnótica, susurrante, atractiva, seductora…Nosotros rara vez sabemos lo que queremos,y la mayoría de nuestras elecciones tampoco la hacemos nosotros. Se nos dice que comprar, cuando y a que precio, y nosotros como borregos seguimos las propuestas, por ejemplo la moda, las marcas,las fiestas como el día del padre, de la madre, Navidades… Somos consumidores que se consumen consumiendo, somos dependiendes, rutinarios, autómatas llenos de rutinas, determinadas por los programas que nos condicionan. Es imposible ser mientras estos programas
estén activos y nos digan como tenemos que pensar, sentir y actuar. Esto nos debe hacer replantearnos nuestra vida,
nuestras elecciones, apetitos, gustos, ideas e incluso sentimientos. Desde esta perspectiva, somos totalmente predecibles.

imagen4Leyes y programas: Los seres humanos estamos cada vez más insensibles, con más programas, más «enganchados» y dependientes de la tecnología, cada vez somos más «robots». También los robots tienen programas, Isaac Asimov estableció estas leyes:

Primera Ley: Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por su inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

Segunda Ley: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.

Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Si todos aplicásemos estás mismas leyes en nuestro día a día, nuestro mundo cambiaría.

imagen5La otra programación: Además de los «programas» adquiridos e implantados desde nuestra infancia hasta la actualidad, todos venimos con una programación de serie orientada a la supervivencia, que se encuentra en el cerebro reptil, constituido por el cerebelo, el bulbo raquídeo, el tallo cerebral. Estos programas están orientados a sobrevivir desde el instinto, dándole prioridad a satisfacer el apetito (instinto de supervivencia) y tener relaciones sexuales (instinto de reproducción).

Este cerebro predomina sobre el cerebro mamífero (sistema límbico) y el humano (neocortex),generando una serie de impulsos difíciles de controlar (compulsión) y que el sistema que nos «educa» sabe manejar bien, para crear en nosotros
necesidades y dependencias.
Puesto que nuestra tendencia instintiva es encontrar un lugar seguro y cómodo, nos han enseñado a vivir dentro de una «cueva» haciéndonos creer que esa es la forma óptima de vivir, haciéndonos creer que somos «libres» y que vivimos en
una democracia, cuando en realidad vivimos en una «dictadura democrática»

imagen7Condición de esclavo: Nosotros no nos damos cuenta de ello, debido a nuestra falta de atención y de como el sistema nos ha programado para mantenernos:

Ocupados (8-12 horas de trabajo), cada vez trabajamos más por menos, menos derechos y sin bienestar social, ocupados para poder pagar y seguir consumiendo.

Preocupados (todo el tiempo) por lo que puede ocurrir en el futuro , de perder nuestra área de confort, de seguridad y comodidad, dispuestos para mantener este estado de esclavitud a ser más esclavos aún. Solo tienes que ver la televisión, leer la prensa o escuchar la radio.

Distraídos (el mayor tiempo posible, principalmente los días de descanso) nos restan la poca atención que nos queda desviándola hacia el ocio (ocio:matar el tiempo). Somos esclavos de nosotros mismos, esclavos de nuestros deseos,
apegos y necesidades biológicas y sociales, y somos esclavos del sistema al que mantenemos.

Estado actual del ser humano: En los tiempos de los filósofos griegos, se consideraba que el ser humano se encontraba en estado de inconsciencia. Actualmente, nos encontramos hipnotizados por la tecnología y los medios de información, por
el marketing, por la publicidad… Y debido a que hemos desarrollado más el evitar que el afrontar, estrechamente relacionado con nuestro acomodamiento, preferimos narcotizarnos para no sufrir, para no padecer dolor que hacer
el esfuerzo de comprender porque nos duele algo.imagen8Nos encontramos en un estado de inconsciencia que nos incapacita para darnos cuenta dicho estado; estamos hipnotizados por la tecnología y las ilusiones que nos muestra el sistema de consumo y finalmente nos narcotizamos para no padecer ningún tipo de molestia, mucho menos dolor. Nuestros educadores nos han dicho que no se puede salir de este estado o que no existe, y aunque nos lo digan otros, no los creemos, hemos terminado por convertirnos en los carceleros de nuestras celdas, sean estas un piso de 40 metros cuadrados o un chalet con piscina, porque tengamos
el nivel social que tengamos, la religión o el partido político que sea, seguimos siendo estando atrapados en la «red», una red sin hilos visibles para los ojos de un inconsciente.

¿Cómo salir de esta red?

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Vivir con estrategia: Para salir de un sistema que te tiene atrapado tienes que dejar de usar sus normas, creencias, y cualquier forma de condicionamiento. Dejar de vivir como un «borrego» Para dar este paso hay que desprogramarse,
desconectarse del sistema, rozándolo en ocasiones sutilmente, evitando que te atrape, tal y como lo describía Don Juan Matus a Carlos Castaneda. Hay otro programa, este está implantado por el programa y es, como los demás incapacitante,
pero en este caso, además nos hace agotarnos considerablemente, debido a su inutilidad, haciendo nuestro esfuerzo por cambiar mal orientado. Programa-4: cambia el exterior, cambia a los demás, si te va mal con algo o alguien (pareja, hijos, familiares, amigos, enemigos, trabajo…), cambia eso que te va mal. El exterior y las relaciones, son un reflejo de nuestro estado interior. Fuera no hay nada que cambiar, el cambio es interno.

Sin cambio interno, siempre estamos en la periferia, en el exterior, que es una respuesta a nuestra forma de pensar, sentir y actuar. No podemos cambiar la imagen del espejo, solo cambiar nuestras formas. Si vives en conflicto, si te sientes
mal, contigo o con tu entorno, es que estás viviendo desde tu «personaje» y los programas que lo condicionan. Es normal que te sientas mal porque no estás viviendo desde tu SER.

La transformación interna conlleva el desarrollo del SER, y éste está exento de programación, esto nos lleva a encontrar herramientas que nos den recursos para desconectarnos, desprogramarnos y empezar a cambiar en nosotros aquello que
nos mantiene narcotizados (tabaco, alcohol, drogas, televisión, fármacos…), hipnotizados (televisión, medios de información, publicidad, marketing…) e inconscientes. Hemos diseñado los cursos Auto_Conocimiento y Ex_presión, Alquimia Interior y Conocimiento Tolteca, para aportarte precisamente esas herramientas y recursos.
La pregunta de W. Shakespeare es por tanto un dilema que tiene respuesta, todos queremos SER, pero antes hay que desprogramarse de todos los niveles, y esto conlleva vivir desde un planteamiento existencial radical: vivir con estrategia, vivir en tiempo presente aceptando y afrontando cada situación desde el Ser que todos somos.

¡Despierta!

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